crecimiento personal

Tanto si crees que puedes, como que no puedes, estas en lo cierto

tanto si crees que puedes como que no puedes estas en lo cierto, amar la vida

Qué difíciles son las relaciones humanas en esta época.
Seres que ya conocen la verdad y el camino, en autocontrol de su propio ego, conviviendo con seres inconscientes y egoístas. Y un sistema, por supuesto, que conspira para que todos los humanos permanezcan en el ego y nunca se enteren de quien son realmente; y mucho menos, del poder que cada uno tiene en su interior.
Un sistema que ha implantado durante milenios en la mente de todos, creencias limitantes y autodestructivas, que nos ha llevado a lo superfluo en lugar de lo interior, que ha desvirtuado lo más puro que tiene todo ser humano, “el amor”; y lo ha convertido en matrimonio, lealtad y cariño. Un sistema que utiliza el deporte y la política para generar rivalidad y confrontación; guerras, muerte y sufrimiento. Un sistema que “dice” luchar contra las drogas, pero en realidad, fomenta todo tipo de eventos y espectáculos donde se sabe perfectamente que se distribuye droga. Un sistema que ha convertido el acto sexual, un encuentro sagrado, íntimo y puro entre dos almas en libertinaje por un lado y pecaminoso por el otro. Un sistema, que fue creado tan perfectamente, que quien intenta despertar, es automáticamente reprimido y devuelto al rebaño por las propias personas de su entorno y si a pesar de todo insistes y logras despertar a la verdad, te hacen creer que te quedas solo y fuera del sistema. Un sistema que ve claramente que se aproxima su final, y en acto desesperado incrementa la violencia, la inseguridad y filtra agentes (inconscientes por supuesto) en cualquier trabajo que tenga como fin, abrir el camino al amor. Un sistema que está aumentando la desinformación para confundir más aún a las personas y que nunca encuentren el camino real o pongan en duda a quienes los están guiando por el camino real.
Darnos cuenta de que esto es así es muy difícil, porque para eso, primero tenemos que darnos cuenta de que todo ese sistema esta mentido dentro nuestro, en nuestras propias creencias; y aquí viene el gran problema. Y justamente esto es lo que usa el sistema en su favor cuando decía de que confunden a las personas o provocan la duda de quienes los guían. Pongamos un ejemplo. Si decimos y creemos que “todos los políticos son corruptos”, el Universo va a manifestar lo que nosotros creemos, es simple, Ley de atracción. Y es ley, por lo tanto, funciona sí o sí. Entonces, aunque haya uno que parezca que valga la pena, en algún momento se encontrará algo que ponga en duda su honestidad y de esta forma se refuerza la creencia “todos los políticos son corruptos”. Pongamos un ejemplo al revés; quienes piensan que el mundo es un mundo de amor y sueños viven vidas maravillosas, seguramente conoces alguien así o sabes de alguien así; eso no significa que no tengan problemas en su vida, pero su creencia de un mundo de amor y sueños hace que su problema sea una simple piedrita en el camino y ellos siguen disfrutando de su mundo mágico. Otra vez, ley de atracción, se cumple sí o sí.
Así que, si yo no pongo en duda mis creencias, nunca voy a darme cuenta de que puede haber otros caminos, inclusive, nunca voy a darme cuenta de que puedo ser yo quien esté equivocad@ y el mundo se seguirá manifestando, para mí, de la misma manera. Ahora vamos a hilar un poco más fino respecto de las creencias y cómo crean nuestra realidad con un ejemplo muy común y que seguramente sí lo han visto o les ha pasado; (voy a poner como ejemplo a una mujer, pero esto no quiere decir que no pase también con un hombre). Supongamos una mujer tiene creencias como “el hombre es el fuerte y la mujer la débil”, “la mujer cuida a los hijos y la casa y el hombre trabaja, mantiene y provee”, “los hombres no tienen sentimientos”, “a los hombres cualquier mujer les viene bien” y obviamente, como tiene estas creencias, las experiencias que ha tenido con los hombres, le han demostrado que los hombres son así, ya que el Universo manifiesta lo que tú crees. Bien, ahora supongamos que, por Gracias Divina, el Universo pone a su lado a un hombre honesto, amoroso, decente y caballero. Todo va perfectamente bien, pero las creencias comienzan a trabajar y como las creencias en nosotros no afectan a los demás, sino solo a nosotros, en nuestra mente, comienza la vocecita mental que dice “este se hace el santito, pero debe andar por ahí haciendo algo”, “antes me regalaba flores y ahora no, seguro que tiene otra”, “si no me conto esto tan bobo, seguro que me esconde cosas más graves”; y así sigue día a día, minando su mente. Por supuesto que todo esto comienza a actuar en la pareja generando en ella celos, desconfianza, inseguridades, ataques, ira y hasta odio. Y dependiendo de qué tan grande sea el ego y las creencias en su pareja, es que el conflicto puede agravarse y el desenlace puede ser el divorcio. Y el problema real, fue simplemente creencias limitantes y equivocadas que manifiestan la realidad. Por favor, que nadie lo tome personal, es solo un ejemplo para que se vea hasta dónde las creencias nos controlan la vida.
Para los creyentes, en Juan 14:12, Jesús dice: “En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.” La fe es la convicción de que algo va a suceder o de que algo es así. Jesús dice “el que cree en mí”, creer en Jesús es creer en sus enseñanzas, es creer como Él creía, eso es lo que significa creer en Jesús y, por lo tanto, lo que el Maestro nos dice es “Si crees en lo que YO creo, vas a hacer lo mismo que YO hago y hasta cosas más grandes”. El Maestro afirmaba esto, porque conocía perfectamente las leyes Divinas y sabe que la realidad se manifiesta de acuerdo a la fe (creencias) de cada uno.
No importa si tus creencias son negativas o positivas, no importa si tus creencias son limitantes o no, el Universo manifiesta lo que crees, ya sea bueno o malo para vos.
De manera que, si no cambiamos las creencias, seguiremos manifestando lo mismo y lo mismo, aunque nos pongamos horas y horas a meditar, o a rezar, o lo que sea.
Este es el motivo por el cual muchas de las personas que comienzan a trabajar conscientemente con la Ley de Atracción no logran obtener resultados.
Hay una serie de seres humanos que estamos un poquito más evolucionados, somos álmicamente un poquito más viejitos y pensamos y creemos de una forma distinta al colectivo y estamos acá con un propósito definido, abrir la mente del resto, para que cada uno, por sí mismo, salga de esa prisión mental hacia la libertad y el verdadero amor.
Tiempos difíciles, duros, pero es lo que hemos venido a hacer. A abrir el camino y limpiarlo del egoísmo para la llegada de la energía Crística.
Falta poco, así que, ¡a trabajar!

Ama tu vida!

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